¿...en qué lo puedo ayudar?

Rodrigo Llamozas

 

...bien es conocida la falta de aptitud que tenemos los Venezolanos en cuanto a lo que ser servicial se refiere. Basta con ir a cualquier tienda para que a uno lo traten mal, lo ignoren, o le hagan calarse los cuentos que infaliblemente se echan las dos monas que están en la caja mientras embolsan la ropa que uno compró o esperan a la autorización de la tarjeta de crédito ("Yo te dije que ese tipo no era pa' ti" dice una. "Bueno, pero es que nunca me había roba'o, y solo me había pegado dos veces" le responde la otra).

Lamentablemente, no es solo la situación económica la que ha ido en picada en nuestro país. Hoy en día es necesario tomarse unas pepas calmantes (valium o lexotanil son las recomendadas por 9 de cada 10 psiquiatras consultados) o armarse de buen humor para no salir amargado cuando uno es atendido en algún negocio.

Hay dos teorías que han llegado a mis oidos en los últimos días, y que quizás expliquen parte del problema: la primera dice que es por falta de educación (la cultural, no la de los buenos modales) y de experiencia -- un amigo mio comenta que si uno monta un McDonald's en el punto más recóndito del Amazonas, lo más probable es que la gente que tenga que contratar sean unos Yanomami que no hablen español corrido, o unos garimpeiros a quienes la suerte ha abandonado. No se puede esperar buen servicio de esta gente, puesto que no tienen el entrenamiento, ni la experiencia necesaria: uso de computadores (léase cajas registradoras), habilidades matemáticas ("su vuelto es..."), atención al cliente...en fin. Lo mismo pasaría en Caracas (y otras 'grandes' ciudades), si pensamos que los muchachos que trabajan como cajeros tienen el mismo IQ que un bachaco culón.

La otra teoría dice que es por culpa de la pobreza. Al no haber dinero, no se ha podido alimentar correctamente a las nuevas generaciones, por lo que sus cerebros no se han desarrollado como se debía, así que no importa cuanto entrenamiento o curso se les dé, al conocimiento sencillamente no le da la gana de hospedarse en sus cabezas.

La verdad, no sé cuál sea la causa de este retraso. Lo que si sé es que pareciera multiplicarse exponencialmente día a día.

Aquí les relato algunas experiencias VERIDICAS vividas (¿o sufridas?) por mi, por Claudia, y por unos amigos, para que vean a qué me refiero... seguro que se sentirán identificados...

Caso #1: Heladería en C.C. Galerías Prados del Este

Clienta: "Me das una limonada, por favor"
Dependienta: "¿Normal o frapé?"
C: "Normal mejor"
D: "¿Grande o mediana?"
C: "Mediana, porfa"
D: "¿De qué sabor?"
C: "¿Cómo de qué sabor? Una limonada"
D: "Es que limonada no hay"

Caso #2: McDonald's en C.C. Santa Fé

(Antes de exponer el caso, hago un paréntesis para los que viven fuera de Venezuela. Aquí hay una promoción en McD's en la que si no te ofrecen un pie de manzana, te lo tienen que regalar)

Clienta: "Me das por favor un combo 2 mediano, con Coca-Cola Light, y un pie de cereza ese del nuevo"
Dependiente: "¿Desea acompañar su orden con un pie de manzana?"
C: "De cereza, por favor. Pie de cereza"
D: "Si, pero ¿no desea acompañarlo con un pie de manzana?"
C: "Disculpa, te estoy pidiendo es un pie de cereza"
D: "Entonces ¿no quiere acompañar su orden con un pie de manzana?"
C: "¡Pero es que si ya te estoy pidiendo un pie, no me tienes que ofrecer otro!"
D: "OK, entonces solo el pie de cereza, ¿no quiere de manzana también?"
C: "DAME UN COMBO DOS, MEDIANO, COCA-COLA LIGHT, PIE DE CE-RE-ZA"
D: "Ya sale su orden. Son 3.600 bolívares"

...una vez que el muchacho se aparta de la caja para preparar la orden, se escuchan los comentarios que le hace a uno de sus compañeros: "No entiendo por qué seguimos teniendo el pie de manzana, si a nadie le gusta"...

Caso #3: Banco Provincial en Centro Seguros La Paz

Cliente: "Señorita, para comprar unos dólares por favor"
Señorita: "¿Cómo los quiere, en efectivo o en cheque?"
C: "Ah, bueno, en efectivo entonces"
S: "Efectivo no hay"
C: "Bueno, en cheque entonces"
S: "¿De cuál plaza los quiere, Miami o Nueva York?"
C: "De Miami, de Miami"
S: "De Miami no hay"
C: "Señorita, si no tienen efectivo, ni cheques de Miami, ¿por qué me hace perder mi tiempo con la preguntadera?"
S: "¡Ay, señor, es que yo no puedo saber qué es lo que usted quiere!"

Caso #4: Farmatodo en Las Mercedes

Cliente: "Buenas, ¿tienen Curatel Rapidox?"
Dependiente: "Ya se lo busco"
C: "En tabletas"
D: "En tabletas no hay señor, solo jarabe"
C: "Bueno, dame el jarabe"

...aquí el dependiente se queda impávido frente al mostrador, como a quien se le acaba de fundir la última neurona. Luego reacciona:

D: "Disculpe. ¡El siguiente!"
C: "Perdón, ¿cómo que el siguiente?¿Y yo?"
D: "Ya le dije que tabletas no tengo"
C: "Y yo te dije que no importa, que me des el jarabe"
D: "Ah"

...luego de intentar infructuosamente de que el lector óptico identificara el código de barras, el dependiente tecleó unos números en su caja registradora, haciendo que apareciera en pantalla el siguiente mensaje: "SU COMPRA BS 1.965,oo"

C: "Toma, lo que me queda es un billete de diez mil"

...vuelve a teclear números en la caja, y el nuevo mensaje lee: "BS 1.965,oo -BS 8.035,oo"...

D: "No tengo cambio"
C: "Yo tampoco"
D: "Me sale buscá en la otra caja, ya va"

...pasan los minutos, y mientras el dependiente busca el cambio en la otra caja, el cliente lee las indicaciones del remedio, entre las que se puede ver "no se le administre a diabéticos"...oops, creo que esta no podrá ser. En eso regresa el dependiente y comienza a manipular un sin fin de monedas y billetes...

C: "Disculpa, la verdad es que no puedo llevar este remedio, porque la persona que lo necesita es diabética y aquí dice que a ellos no se les puede dar"
D: "Ah, no sé, va a tener que hacer una devolución"
C: "Bueno, ¿cómo hacemos?"
D: "En el tique"
C: "Perdón, ¿en el ticket?"
D: "Si"
C: "En el ticket, ¿qué?"
D: "Me tiene que poné nombre, teléfono y cédula"

...mientras el cliente escribe los datos solicitados, el dependiente le devuelve la cantidad de Bs. 1.965,oo (un billete de mil, un billete de quinientos, cuatro monedas de cien, una moneda de cincuenta, y una moneda de diez...que suman Bs. 1.960,oo, pero ¿quién está contando?)

C: "Disculpa, ¿qué es esto?"
D: "Bueno, ¿no me está devolviendo? Ahí está su dinero"
C: "Si pero si te lo estoy devolviendo, entonces te faltan 8.035 bolos"
D: "Ajá, si"
C: "¡Te faltan 8.035 bolos!"
D: "Bueno, deme acá"

...el dependiente procede a tomar los 1.960 bolívares de manera brusca, molestándose porque tiene que volver a usar su cerebro por segunda vez en los últimos tres minutos, algo a lo que no está acostumbrado. Vuelve a registrar la caja y a sacar un montón de billetes y monedas.

D: "Aquí tiene"
C: (contando)"Y esto ¿qué es?"
D: "Bueno, los 8.035 bolívares"
C: "¿Cómo que lo 8.035 bolívares?"
D: "¿No me dijo que le tenía que dar 8.035 bolívares?
C: "Lo que te dije es que te FALTABAN 8.035 bolívares"
D: "Si, también"
C: "Si te estoy devolviendo el remedio, me tienes que devolver el dinero que te dí"
D: "¿Por qué?"
C: "¿Cómo que por qué? Si te estoy devolviendo me tienes que dar mi dinero, si no, te estaría regalando 1.965 bolos"

...repentinamente se escucha lo que bien pudo ser un mini-big bang en el cerebro del individuo, seguido por una mueca de calentera.

D: (devolviendo los diez mil bolívares originales)"Sabes qué, toma tu vaina"
C: (agarrándolos y yéndose furioso del local)"Sabes qué, dame acá mi vaina"

...qué bolas de ciudad...