Imagen Alpargata Naufraga
Las mujeres y sus bolsos.

Autor desconocido
Colaboración: Guillermo Costa

Los hombres estamos cada vez más estupefactos de dos capacidades:

  1. La capacidad de las mujeres para guardar porquerías en sus bolsos
  2. La capacidad de los bolsos para poder guardar en su interior tantas porquerías.

Viene al caso lo anterior, porque no creo exista hombre sobre la tierra que, entregando a la puerta de su casa a la querida, amada o simpática acompañante, no haya vivido la experiencia de ver como ellas inician la importantísima y difícil tarea de buscar sus llaves.

El primer paso altamente tecnificado de esta operación, consiste en sacudir el bolso, dado que si al hacer este estrepitoso ejercicio, suenan en el interior un conjunto de llaves, es que por ahí deben de estar. No conozco, hasta la fecha, mujer que no ejecute este primer paso. Es de ley. Suenen o no suenen las llaves, la mujer pasa a la segunda fase, o sea, la etapa táctica. Le llamo táctica no por estratégica, sino porque metiendo su mano en el bolso y a base de puro tacto, van buscando por todo el interior las mentadas llaves.

Aquí es donde los hombres nos quedamos perplejos como lo indica el inciso b) antes mencionado, pues aparecen:

(A estas alturas del inventario, uno espera que aparezca una bazooka o una llave de cruz del interior del mencionado bolso, continuo)

Después de realizada esta labor de inventario, se concluye, por fin, que en el interior del bolso no están las llaves. Resulta ser que las rementadas llaves aparecen en la bolsa de su saco o de sus jeans.

CONCLUSIONES:

  1. Es comprensible que cuando las mujeres salen de viaje por dos días carguen seis maletas.
  2. Es normal que los médicos ortopedistas atienden a cada vez más casos de mujeres con lesiones en hombro y clavícula. Como solución a este mal óseo, algunos fabricantes de bolsas han diseñado un nuevo modelo que se carga en la espalda y los tirantes van en ambos hombros. Como quiera, se reparte la carga entre dos. Lo anterior puede provocar que las mujeres carguen mas cosas que para ellas son indispensables y que por consiguiente, el proceso de búsqueda de las llaves se alargue. Tengamos paciencia.
  3. Hay que tener cuidado con las mujeres, pues de un bolsazo nos pueden despachar al mas allá.
  4. La mujer no solo se depila en casa, pues de lo contrario no tendría caso cargar con las pinzas depiladoras. Mas de un mortal accidente en el carril de alta de la autopista podría tener sus orígenes en que alguna chica disponga arrancarse pelitos no deseados al mismo tiempo que atender al volante.

A pesar de todo esto, no cabe duda, nos encantan.

 

Este articulo han sido publicado sin el permiso del autor y se desconoce el mismo. Si conoce alguna manera de contactarlo le ruego encarecidamente me la haga saber para formalizar la petición ante el autor. Gracias.